lunes, 29 de diciembre de 2008

Damas de Blanco y presos de conciencia-cancion de Mike Porcel. Homenaje a la Robo-lucion

Cuba Independiente: Damas de Blanco y presos de conciencia-cancion de Mike Porcel. Homenaje a la Robo-lucion

domingo, 21 de diciembre de 2008

John Lennon y las teorias conspiratorias sobre su muerte

John Lennon, el antiheroe de la Globalización Neoliberal [Voltaire]

El misterio iluminati calentólogo de las piedras de Georgia y la conspiración de los Beatles y John Lennon


sábado, 8 de noviembre de 2008

Musico cubano por la eutanasia


El musico cubano residente en Londres Omar Puente, quien es profesor del Colegio de Música de Leeds y del Colegio Trinity de Música de Londres, ha iniciado una batalla legal para que el Tribunal Supremo en Londres le aclare si se le puede procesar judicialmente por ayudar a su esposa quien sufre de esclerosis multiple a someterse a la eutanasia en la clinica Dignitas de Suiza..

lunes, 22 de septiembre de 2008

"Protesys" una banda de rock tunera

Gracias a un comentario de Kmilo el lider de la banda de rock tunera "Protesys" en Baractuey Cubano, conozco de la existencia del grupo que tienen su blog en http://protesys.blogspot.com/. Lo que sigue es un video de la pieza "Puta Humanidad" que a pesar de la pesima acustica del lugar permite tener una primera aproximacion al trabajo de la banda.

viernes, 27 de junio de 2008

Olga Guillot: A pura garganta

Olga Guillot: «En Cuba silenciaron mis boleros, quemaron mis programas de radio y televisión, como si no hubiera existido nunca». A pura garganta

miércoles, 11 de junio de 2008

Polo Montañez [fragmento inedito]


Memorias de un guajiro (fragmento de un libro en preparacion sobre la vida y obra de Polo Montañez)
por: José Nelson Castillo González(texto inédito)
Memorias de un guajiro.. tomado de la Casa-Taller Pedro Pablo Oliva

La primera entrevista
Desde el pasado 28 de septiembre del 2001 se esperaba que Fernando Borrego o Polo Montañez cantara en el Cabaret Rumayor; yo necesitaba saber la esencia del "fenómeno musical" que se había adueñado de todos los medios de difusión.
Después de preparar el cuestionario, salí hacia el hotel Pinar del Río donde se hospedaba el cantante. Allí la carpetera escudriñó con su mirada mis intenciones cuando pregunté por el número de la habitación donde se encontraba el cantante, ella sin pensarlo mucho respondió:
"No aparece su nombre en la computadora, es decir, no está reservado."
Bajé las escaleras de la instalación turística, derrotado por la desinformación, al parecer, el cantante del momento no estaba de visita en Vueltabajo.
Dos días después, lo encontré en el lobby de este hotel y en un ambiente amistoso logré este diálogo con el Guajiro Natural:
— Descubro un amor imposible en sus canciones, ¿qué me dice al respecto?
Polo: Bueno, no tan imposible. Imagínate, ya a la edad de cuarenta y seis años, dos o tres amores han pasado, lo que plantea la canción es un amor que se tuvo, que se le dio toda la vida y se le complació, de ir al cielo y traer un montón de estrellas, coger un pajarito que iba volando. Entonces cuando amas demasiado te vuelves un idiota.
— Hay en usted un improvisador nato, o sea, canciones en las que va hacia la improvisación, enriqueciendo los textos, eso me resulta interesante.
Polo: Yo compongo de una manera fácil, con vivencias, con cosas que yo palpo, que yo siento; si no tengo el problema, me lo invento o si no, tomo los de un amigo mío.
— Es decir, que la vida cotidiana, día tras día, le ofrece un nuevo texto.
Polo: Exactamente, hay diferencias de emociones, uno se levanta triste, recuerda algo triste, trágico, entonces por ahí puedes empezar a componer. A veces lo haces de una manera diferente porque estás esperando tu cumpleaños, alguna fiesta y entonces, compones por esa línea, una cosa rica, alegre.
— Yo descubro lo anecdótico en sus canciones, una historia amplia que sobrepasa sus 46 años. Explíqueme, por favor.
Polo: El problema es que yo soy un cantante muy joven en el mundo discográfico y viejito de edad porque ya tengo 46 años y llegué tarde a este mundo, aunque no soy tan viejo, pero se me notan las arrugas de los años y... nada, ahora es que yo estoy comenzando a darle valor a mis cosas. Descubrí que estoy por el camino correcto; además, tampoco esperaba que me aceptara tanto público, porque cuando yo empecé a componer cantaba con la familia en las casas y nunca imaginé que iba a llegar a un punto tal como hoy, con un Pinar del Río completo que me adora, además de ser muy apreciado en el extranjero, para qué te voy a contar. Ya tuvimos el Disco de Oro en Colombia, ahora vamos para el de Platino, estoy feliz... potente.
— ¿Le preocupa el futuro a Polo Montañez?
Polo: Claro, como a todo el mundo, eso es normal, tengo que hacer esto, lo otro; pero bueno, ya estoy comprometido con el futuro. Por mi parte esto es una cosa seria, porque si ya llegué, no puedo defraudar a la gente, entonces tengo que tratar de hacer las cosas más bonitas, más agradables, para que mi pueblo se sienta seguro de Polo Montañez.
— Nadie es profeta en su tierra. ¿Cuáles son las insatisfacciones con la promoción de su obra?
Polo: Bueno, no me siento muy mal, además esa frase es muy buena, porque de alguna manera yo me guío por mi pueblo. En Las Terrazas soy una gente querida, porque a la vez que te quieren, que te admiran, sí se puede ser profeta. ¿Por qué no?
— Sin embargo, el pueblo de Candelaria se queja de que nunca ha cantado en su municipio. ¿Qué dice usted sobre eso?
Polo: No, ése es un problema de Organismos, de Empresas; yo no puedo cantar para más de cuarenta personas a capella. Entonces, como no hay recursos en Candelaria para nada, la gente no puede escucharme, porque si vamos al área de festejos, donde irán más de 2 000 personas, tiene que haber un audio para que todos me escuchen, por eso no vamos.
— O sea, ¿son problemas organizativos, no problemas de Polo Montañez?
Polo: Polo Montañez nunca tiene problemas, yo siempre estoy dispuesto para todo y voy a cantar dondequiera que sea.
— De Guajiro Natural se ha convertido en un artista famoso. ¿Qué piensa de ese cambio?
Polo: Yo no me considero famoso, yo cambio la fama por otra cosa; lo que soy es un artista dichoso por tener ese público que me aceptó, que "pegué" y estoy muy contento con ello. Pero para mí la fama no significa nada, yo no creo que una canción cambie a una persona, y es más, te digo que el que cambia con los demás es porque siempre fue así, lo que no había tenido tiempo para demostrarlo. Yo no me siento famoso, me siento dichoso porque tengo un público bueno.
—Su música se conecta con la obra de Liuba María Hevia y Celina González, porque conozco que es su música preferida...
Polo: Influencias tengo muchas, no sólo de esa gente que usted menciona sino también porque mi papá tocaba la guitarra tres; escuché el Septeto Habanero y al Benny. Mi música puede que tenga contactos con la de Liuba, con la de Ramón Veloz, pero lo que yo hago es algo que sale del corazón y cuando vienes a ver, puede ser que tenga un parentesco con algunos de esos artistas, muy buenos por cierto.
— ¿Aspiraciones de Polo Montañez?
Polo: Yo aspiro para los próximos meses seguir avanzando mucho en letra, música, melodía y que mi pueblo me siga queriendo.
— Le auguro un éxito rotundo teniendo en cuenta que con usted se cumple el título de su disco GUAJIRO NATURAL, sin comillas, sin asteriscos, porque le nace del corazón ser natural. Yo le agradezco el haber accedido a esta entrevista.

Umbrales
Nadie en la familia Borrego-Linares imaginó que Polo —como le apodaban desde niño— alcanzaría la fama y llegaría a la cima de su carrera musical en tres años. La vida en las montañas de Candelaria, Pinar del Río, era para trabajar y por las noches escuchar el programa de radio "Nocturno" de la emisora Radio Progreso.
Fernando fue el penúltimo de los doce hijos que tuvo el matrimonio de Julio Borrego Casás y Lucrecia Linares Martínez. Él era carbonero y ella partera. Su madre estaba al cuidado de la familia en el hogar, auxiliándose de una de sus hijas.
Sus hermanos eran Rosa, Julián, Luis, Israel, Paula, Aurora, Juan, Marcelo y Santos.
Nació el 5 de julio de 1953 en la finca El Brujito, Candelaria, pero según investigaciones, la fecha de nacimiento que internacionalmente se conoce es el 5 de junio de 1955.
Fue bautizado por el sacerdote Feliciano Irígora el 23 de junio de 1955, en la iglesia parroquial de San Cristóbal, provincia y Diócesis de Pinar del Río, Cuba. Según consta en el libro No. 52 General de Bautismo fue inscrito con el Folio 66. Sus padrinos fueron Santiago Díaz y Nieves Díaz.

La infancia
Según su familia desde los siete años ya daba lo que iba a ser, es que cuando él tenía cinco meses se enfermó de la garganta, y entonces la madre hizo una promesa de vestirlo de amarillo como una mujer. Al llegar cualquier visita a la casa, solía decir: "Ay, señora, pero qué linda está su niña", y entonces Polo se reía y a veces se acercaba para que se sorprendiera de que era varón. Desde pequeño era cariñoso, lo recuerdan siempre así, con viejos con niños, trataba bien a todos.
Uno de sus juegos consistía en utilizar dos tusas de maíz, como si fueran dos yuntas de bueyes -cuando aquello no tenía juguetes- y las arrastraba por la tierra. Era flaco, siempre feo.
Era un niño muy activo andaba con su papá y sus hermanos. Su mamá lo tenía mimado porque cuando niño estuvo enfermo de los nervios. Travieso se iba para el río antes de trabajar en el campo o ir para la escuela. Allí Polo se bañaba en compañía de sus hermanos y primos. Había un monte espeso, subía a un palo y se agarraba de otro.
Siempre anduvo descalzo. Acompañaba a su papá a la bodega, compraban zapatos y ropa, los traían a ver a quiénes les servían más o menos. A veces había zapatos que no se sabía de quiénes eran. Se calzó por primera vez a los catorce años.
Allá cada cual vivía en su mundo, eran casas muy aisladas, cualquiera que visitara la zona no imaginaba de dónde salía tanta gente.
La familia Borrego-Linares se trasladaba de un lugar a otro, cada seis meses vivían en un lugar diferente, porque cuando se les acababa el bosque ya no tenían para hacer carbón; así se establecieron en la Finca el Cuzco, cuando Polo tenía 13 años. Por ese entonces los maestros estaban muy escasos y cuando veían la oscuridad de la noche y los ruidos del monte se iban y no volvían.
Polo matriculó en la escuela primaria "Ismael Ricondi", y su maestra se llamaba Nancy Frontela. De esa etapa recuerda la negativa de Polo para ir a la escuela, casi que había que llevarlo a la fuerza.
Polo siempre estaba cantando, entraba y salía de la casa tarareando algo. Mecho, como le decían a su madre, comentaba con sus hermanos: "Este muchacho tiene delirio de cantar, no para de cantar. Quizás yo no esté viva para verlo, pero Polo va a ser un gran músico".
Por donde quiera que caminaba iba cantando, la gente decía: "Escuchen, ése es Polo". "A veces yo escuchaba el sonido de las latas y cuando miraba para el camino era Polo con su música", -confesó el anciano Santiago Mesquíaz, vecino del lugar donde nació Polo, cuando parecía que la noche me devoraba entre testimonios.
El Guajiro Natural es músico casi desde que vino al mundo, su papá lo llevaba a las canturías desde el año 1967. Varios de sus tíos, en unión de Julio Borrego, integraban un septeto musical que todos los fines de semanas amenizaba las actividades campesinas, en ese lugar llamado "El Brujito". Como Polo era tan pequeño no podía tocar la tumbadora y lo sentaban en la marímbola, que era un instrumento musical rústico, consistente en una caja de bacalao con dos flejes que emiten un sonido grave.
Empezó tocando la tumba, subiéndose en un banquito. La tumba tenía un cuero de chivo que se calentaba en una penca de guano para que el instrumento se escuchara con más fuerza. Después se supo que Polo tenía más afinación para la guitarra que para la tumba.
Cuando su hermano Luis se iba a trabajar, el niño cogía la guitarra y fue aprendiendo solo. Según Santiago Mezquías, pensaban que él iba a ser tumbador, sus pequeños brazos se movían a una velocidad increíble.
Algunos campesinos de la zona, que tenían recursos, organizaban bailes, daban mercancía fiada y contrataban al grupo Los Mendulios integrado por la familia de Polo, para hacer dinero en una sola noche. Ellos tenían una guitarra, una marímbola, las maracas y la tumbadora. Esas actividades duraban dos noches, con dos días, en dependencia de la cantidad de mercancía que tuviera quien iba a dar la fiesta.
El organizador del baile hacía una lista de los hombres que iban a bailar con las muchachas. Después de bailar, el hombre invitaba a la muchacha y a su familia a la cantina, y esto le daba derecho a bailar toda la noche con la misma joven. Algunas veces se cobraba la entrada, en otras ocasiones se cobraba lo que se ofertaba: pan con lechón y ron. Y se bailaba hasta el otro día.
En ese tiempo vivían cerca de los márgenes del Río Bayate. Años atrás habían residido en Santa Calina, El Herepe, La Cañada del Infierno, un lugar intrincado que lleva ese nombre porque los ríos que había eran muy fuertes y cruzarlos era casi un infierno.
El último lugar donde vivieron fue en la finca Casa Blanca en Candelaria, Pinar del Río.
Al triunfo de la Revolución se le entregó a la familia una parcela de tierra para que cultivaran malanga, yucas y frijoles. En aquella época ya Julio Borrego estaba muy viejo, algunos de los hermanos de Polo se fueron para la milicia, y ya no podían mantener la tierra; y se fueron a vivir para la comunidad.

sábado, 22 de marzo de 2008

Murio Cachao


Murió Israel 'Cachao' LópezTenía 89 años; padecía una falla renal
'Cachao' López compuso más de 3 mil piezas musicales a lo largo de su carrera.Univision Online y Agencias22 de Marzo de 2008
Música Tropical
MIAMI - Israel "Cachao" López, uno de los más representantes más importantes de la música cubana de todos los tiempos, falleció en esta ciudad a los 89 años de edad, víctima de un padecimiento renal. Bajista y compositor, "Cachao" López nació en La Habana en 1922.Escribe aquí tus condolencias.
Maestro del bajo
La noticia sobre el fallecimiento del músico fue dada a conocer por su vocero Nelson Albareda, quien afirmó "Cachao" López falleció en un hospital de Miami la madrugada del sábado a los 89 años tras los padecimientos renales que tuvo en la última semana.
Desde la década de los años 30, Cachao se convirtió en una de las figuras más representativas de la música cubana, desde el mambo (del cuál muchos lo ubican como el inventor del género), hasta el jazz latino.Junto a su hermano Orestes López compuso más de 3 mil piezas musicales, con lo que alcanzó fama mundial y obtuvo infinidad de reconocimientos como el Grammy, que se llevó a casa en varias ocasiones no solo por su propio trabajo, sino por las colaboraciones que hizo con otros artistas latinos.
En 1995 ganó el Grammy por el disco Master Sessions Volumen 1. En el 2003 obtuvo el Grammy Latino en la categoría de Mejor Álbum Tropical Tradicional por El Arte del Sabor, que realizo al lado de Bebo Valdés y Patato. En 2005 repitió en el llamado "Grammy americano" por su producción ¡Ahora sí!"Cachao" López compartió el escenario con los grandes de la música latina como Tito Puente, Celia Cruz, Bebo Valdés, Willie Colón, Gloria y Emilio Estefan, Willie Chirinos, entre muchos otros.
La huella de su música también quedo plasmada en Hollywood, donde tiene una estrella en el Paseo de las Estrellas, así como también por las producciones cinematográficas que se enriquecieron con su música como The Birdcage y Grand Theft Auto: Vice City soundtrack. A lo largo de su carrera “Cachao” López fue merecedor de un gran número de homenajes, como el realizado por el actor Andy García, quien produjo en 1993 el documental Cachao… Como su ritmo no hay dos, donde hizo un recorrido por la historia musical de Israel López.

lunes, 3 de marzo de 2008

lunes, 11 de febrero de 2008

Isaac Delgado propuesto al Granmy

Isaac Delgado, el cantante cubano exiliado el año pasado, fue nominado en Mejor Álbum Latino Tropical, por su último CD, "En primera plana" (La Calle Records).
No cuestionamos la calidad de Isacc como cantante, pero su ascenso meteorico a las primeras posiciones de la extremadamente competitiva y mal llamada musica tropical, revelan algo mas que talento artistico.

Paquito D'Rivera se alza con un Grammy


http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro-en-la-red/cultura/noticias/paquito-d-rivera-se-alza-con-un-grammy/(gnews)/1202726820

Mas sabrosura: Rolando Laserie y Vicentico Valdes/ Enrisco

lunes, 21 de enero de 2008

El rock en Cuba: Entre la permisividad y la prohibicion

Estudio de CADAL

El rock es un género que desde los años setenta ha sido fuente de persecución en Cuba, al asociársele al diversionismo ideológico y a la penetración ideológica norteamericana. En la actualidad, aún cuando se quiera dar la imagen de una apertura hacia el género rock por parte de las autoridades cubanas, a través de la promoción de grupos como Hipnosis y Tendencia (cuyo líder es a su vez el dirigente de la gubernamental Asociación Hermanos Saíz –AHS- en la provincia de Pinar del Río), lo cierto es que cuando un artista no se apega a los lineamientos políticos e ideológicos, incluso morales, de la AHS y de la Unión de Jóvenes Comunistas –UJC-, las implicaciones que puede acarrear llegan a ser altísimas. Tal es el caso de uno de los grupos de punk-rock más populares de la escena no-escena musical cubana: Porno Para Ricardo. Fundado en 1998 en La Habana por Gorki Águila, Porno Para Ricardo buscaba expresarse musicalmente teniendo como premisa fundamental la libido, la tolerancia y el buen humor. Los mensajes sexualmente explícitos y el provocador nombre del grupo, le ocasionaron serios problemas a su líder, Gorki Águila, quien se negó a seguir los lineamientos moral y políticamente correctos. En abril del 2003 durante el Festival Pinar Rock, Gorki fue detenido. La radicalización de Porno Para Ricardo ha ocasionado que tengan prohibido tocar en público en Cuba, que no sean invitados a tocar en los diversos festivales de rock que hay en el país y que no se les incluya en la programación musical radiofónica. Porno Para Ricardo no sólo ha sido prohibido; los músicos que lo conforman, Gorki Aguila, Ciro Díaz, Renay Kairus y Ebert González, rechazan tocar en la tribuna mientras dure la mentira de la dictadura.

Documento completo: http://www.cadal.org/documentos/documento_80.pdf

Sigo teniendo la última palabra/ Entrevista a Juan Formell


Los orquesta cubana Van Van cumplirá 40 años en el 2009. Su director responde en exclusiva para Juventud Rebelde peliagudas preguntas, sin vacilar ni pensarlo mucho
Por: Yelanys Hernández y Dora Pérez
Correo: cult@jrebelde.cip.cu
20 de enero de 2008 00:41:25 GMT

No es como la mayoría de los salseros cubanos. No usa cadenas ni otras joyas. En la sala de su casa, una amplia mesa de centro muestra su colección de ranas: plásticas, de barro, tomando el sol o tocando la guitarra, que ha ido acumulando durante años.
Es un sonero que busca en cada jornada cambiar el espectro de lo eternamente establecido. Un renovador de la música que no se cansa de admirar a los Beatles y a Marilyn Monroe.
Juan Formell Cortina es un comunicador. Inteligente, con respuestas amplias para las más peliagudas preguntas, sin vacilar ni pensarlo mucho. Nació en La Habana el 2 de agosto de 1942. Vivió el arte desde su infancia gracias al padre, un artista de oficio que tocaba flauta, piano, y era director de orquesta.
Para muchos, su trabajo se inició en la orquesta Revé, donde empezó a experimentar con algunos instrumentos que no estaban incluidos en las orquestas charangas. Sin embargo, ya desde 1965 varios de sus números habían sido incluidos por Elena Burke en un disco suyo, del cual Formell hizo el arreglo musical.
Pero es Van Van su gran proyecto. Una orquesta que irrumpió en diciembre de 1969 con una carga melódica diferente a agrupaciones similares. Casi cuatro décadas después, y con alrededor de 30 fonogramas, Formell y sus muchachos siguen en la preferencia de los cubanos, quienes se aprestan para escuchar Arrasando, el disco que verá la luz en 2008 y del que ya se escuchan temas en la radio.
—En los años 60 del pasado siglo hubo un descenso en el gusto por las orquestas soneras, ¿a qué se debió?
Formell junto al conocido reguetonero puertorriqueño Don Omar.—Coincidieron varios fenómenos. Uno, la aparición de los Beatles, un hecho muy importante de la música a nivel mundial, y que a finales de los 60 se separan. En Cuba, erróneamente, se prohibió transmitirlos en la radio, algo muy raro que aún no se sabe por qué ocurrió, y que solo contribuyó a que la gente los oyera clandestinamente.
«A raíz de su desintegración, el público tomó más interés en ellos. También fue la etapa de oro de grupos españoles como Los Brincos, Los Mustang, que prendieron mucho aquí.
«Murió Benny Moré en el 63. La orquesta Aragón empezaba a declinar. Entró Peyo El Afrocán como un fenómeno increíble, pero lo que hacía no era un baile de salón. Todo eso conllevó a que la gente perdiera interés en la música cubana, sobre todo la bailable.
«Esa realidad me motivó mucho. Me impulsó a hacer cambios sin abandonar la estructura del son cubano. Me serví de la orquesta Revé, que era una agrupación charanga, e incluí timbres diferentes y sonoridades más internacionales».
—¿Por qué músicos foráneos desconocieron en un inicio esos recursos a los que usted apeló para ampliar los conceptos del son cubano?
—La música popular cubana es una de las cosas que más ha dañado el bloqueo, pues ha hecho que esta se desconozca. Milagrosamente nosotros ganamos un Grammy. Pero el disco te lo engavetan y no se vende como se debe, y a un artista que viva en la Isla le cuesta mucho trabajo insertarse en ese mercado.
«En 38 años, la orquesta se ha ganado un prestigio a nivel internacional. Es la mejor agrupación de música bailable en la historia musical de la Isla. Eso se reconoce, a veces públicamente, a veces no. Tú te sientas a hablar con Oscar de León o Gilberto Santa Rosa y te dicen maravillas personalmente. Pero cuando los entrevistan, casi ni hablan sobre ese tópico y muchos afirman que ni te conocen. Es complicado, porque hay un problema político detrás de eso.
«De todas maneras, el aporte de Van Van es muy importante, y esto, si no se conoce ahora, se sabrá en algún momento. No sucede solo con nosotros. Hay muchos fenómenos artísticos que han sido vetados y bloqueados y no han podido entrar en los mercados».
—¿Qué significó para Van Van actuar en Miami?
Juan Formell junto a su esposa Diana y el conocido salsero boricua Gilberto Santa Rosa.—Ya habíamos hecho giras por todo Estados Unidos mucho más significativas antes de ir allá. Hemos trabajado en el Hollywood Bowl, un anfiteatro donde tocaron los Beatles y los Rolling Stone, y también en el Carnegie Hall. Eso para mí tiene una mayor trascendencia, porque nos insertamos en un mundo muy difícil, en el del espectáculo.
«En Miami hay una gran cantidad de cubanos, cuya realidad no es la de otros que habitan en Italia y España. Estos últimos se comportan de otro modo.
«En Estados Unidos la gente está más enredada con la política, están muy presionados porque hablar de Cuba es malo. Y los Van Van no hacen música política, y no puedes decir que por vivir en la Isla somos malos.
«Miami me interesa como mercado, porque hay muchos cubanos allí. Pero hay otro mundo que me gustaría conquistar, como el continente asiático: Japón, China y Vietnam, donde la gente ni siquiera habla nuestro idioma. Esas cosas me atraen más que fajarme con el público de Miami».
¿Qué tiene Van Van que sigue ahí?
—En los años 70 y 80, Van Van cronicaba la vida cubana de entonces en sus canciones. ¿Por qué ahora cantan principalmente temas de amor? ¿Ya no les interesa reflejar la realidad?
—Se canta de todo, no solo temas de amor. Sucede que hay etapas en las que el compositor se nutre de frases que se oyen en la calle y te apoyas en ellas para escribir. Hubo un tiempo en que la gente decía: «Eso que anda« o «Que se sepa», y basado en eso contabas una historia. Esa es una fórmula para hacer una crónica.
«Otro método es basarte en una puesta de teatro, como sucedió con La Habana no aguanta más, a partir de la obra La Barbacoa, de Abraham Rodríguez. Después me dieron la responsabilidad de escribir la música de la película Los pájaros tirándole a la escopeta y salió Y qué tú crees.
«Las épocas son diferentes y la gente cambia. Hay otra fórmula a la que comencé a temer. Hubo quienes empezaron a emplear palabras muy feas, incluso algunos reguetones facturados en Puerto Rico. Me dije: “Mejor no vamos a pegarnos a esa corriente, no vaya a ser que también nos juzguen con esa misma vara”. Mas continuamos haciendo crónica social, no la hemos abandonado totalmente».
—En los años 90 varias orquestas de música popular fueron acusadas de emplear textos vulgares. Nadie mencionó a los Van Van. ¿Cómo se las arregla Formell para mantener la cubanía en sus temas sin caer en la chabacanería?
—Para mí la chabacanería es llamar a las cosas por su nombre, tal y como son, sin crear la finura y lo bonito del doble sentido con que hablamos los cubanos. En la música popular hay cosas que para que sean ricas, y la gente las disfrute, debes emplear una frase específica, que no tiene que ser chabacana.
«Si analizas ejemplos que nos antecedieron: Chapotín, Matamoros... El “Cuidadito, Compay Gallo”, de Ñico Saquito es una historia muy ingeniosa, pícara, preciosa. Tampoco es vulgar eso de: “Dile a Catalina que se compre un guayo, que la yuca se me está pasando...”.
«Aprendí de esos autores. Ellos abordan una temática para que el público piense lo que quiera. Fíjense en: “La mujer de Antonio camina así...”. ¿Cómo caminaría, por ejemplo, para un fotógrafo, la mujer de Antonio? Todos tenemos una mujer de Antonio, porque cada cual tiene un modelo femenino que le gusta.
«Un tema de Van Van en los 80 decía: “Si yo subo la loma, voy detrás de ese mulo...”. Antes del estribillo había una historia previa, que explicaba que para subir una loma había que ir detrás de un arriero. Sí tú pensabas otra cosa era tu problema. Esa es la base del doble sentido y no es chabacano. Ahí está la razón por la cual a Van Van no lo han acusado de eso».
—¿Cómo se consigue mantener el éxito en un país tan bailador como el nuestro?
—Lo más importante para nosotros es el bailador. Él decide el juego. Si el público no baila, hay que revisar qué pasa, porque lo que estás haciendo no sirve.
«Esta música es masiva, no es de élite ni mucho menos. Es para disfrutarla todo el mundo. He visto grupos tocando y las personas sin moverse. Y el cantante diciendo: “Con la mano arriba, vamos a gozar”, y no sucede nada. Es horrible.
«Por eso, cuando la gente le dice No al reguetón, yo opino: Si ellos lo bailan y lo cantan es por algo. Las masas no se equivocan. Puede existir un exceso de difusión u otro fenómeno adicional, pero si es popular es porque tiene valor. Después la vida dirá si trasciende o no».
Cambios necesarios
—¿Puede mirarse a Van Van como una orquesta escuela para las distintas generaciones de músicos cubanos?
—Creo que sí, porque por aquí pasaron José Luis Cortés y César (Pupi) Pedroso. En esta última etapa también hay ejemplos. Decidí, no por ser una persona enferma, sino lastimada por los años —soy diabético, me cuestan mucho trabajo algunas cosas, y previendo el día en que no esté—, hacer cambios. Tantos, que fui el primero que me cambié.
«Traje a un bajista, pues necesitaba un muchacho nuevo que tocara el instrumento “macho” de verdad, y ya mis manos estaban débiles. A partir de ahí, ha entrado una cantidad de jóvenes como el tecladista Boris Luna, mi hijo Samuel; Cucurucho, el pianista, entre otros. Ellos componen y hacen arreglos, siempre bajo mi criterio y mi punto de vista».
—¿Dejó Juan Formell de dirigir la orquesta?
—Yo la sigo dirigiendo. Una orquesta de música popular tú no la puedes guiar con una batuta en la mano, como una orquesta clásica. Las agrupaciones de música popular las rige, por lo regular, quien forma parte del grupo.
«Considero que el director es quien compone, hace los arreglos, logra que se mantenga el sonido característico desde el primer tema de la agrupación. ¿Por qué?, pues porque la primera vez que pegué un número, La caldera, muchos me comentaron: “Qué bárbaro, lo pegamos”. Pero a los cuatro meses la gente decía: “Oye, ¿no tienes otro igual?”. Y pensé: Igual, no, pero debe funcionar como el otro, que fue popular. Y volvieron a decirme: “Lo pegamos otra vez”.
«¿Ustedes se imaginan eso durante 38 años, incluso aunque el cantante principal pega’o te pida irse, o debes sacarlo de la orquesta? Entonces tienes que buscar otro intérprete, que quizá no puede cantar lo mismo, lo que te obliga a componer cuatro números que peguen enseguida.
«Actualmente los muchachos jóvenes del grupo cuando escriben se apoyan en la sonoridad de Van Van. Claro, con ideas más jóvenes y revolucionarias, pero con esa base. Y así sigue sonando la orquesta. Es un sello que se mantiene.
«Mi hijo Samuel lo aprendió y eso hace que exista un relevo con una experiencia de muchos años, asesorado por mí. Pero sigo trabajando, dando el visto bueno, escribiendo música y componiendo. A la hora de grabar u organizar un concierto, decido lo que está bien o mal. Tengo la última palabra».
—¿Afectó al sello de los Van Van la partida de Pedrito Calvo y César (Pupi) Pedroso?
—No lo creo. Aunque son músicos importantes, la orquesta siguió. Ellos marcaron una etapa de los Van Van. En el caso de Pupi, arreglista y compositor, creo que me lastimó un poco más que Pedrito. Este último, aunque fuera una imagen atractiva, se podía sustituir más fácilmente. Sin embargo, un compositor, no.
«Lo que tiene valor es el tema. Y Pupi es de pegada. Sus éxitos en Van Van se recuerdan, como Tranquilo, Mota y Seis semanas... Me lo sentí. No obstante, la orquesta sigue ahí y no va a pasar nada».
¿Una mujer en Van Van?
—¿Incluyó una voz femenina por seguir la moda o por ganar un timbre nuevo?
—Ninguna de las dos cosas. Empecé a revisar el resultado práctico de la orquesta, ya que debemos hacer dos giras internacionales al año: una de verano y otra de invierno, de más de 20 conciertos en cada una. Tenemos que viajar más de 10 o 12 horas diarias en un autobús o estar, a veces, en un aeropuerto seis horas porque el avión se atrasó.
«El Tren», como muchos conocen a Los Van Van, ha mantenido su andar por 38 años consecutivos. Foto: Calixto N. Llanes«Tocar todos los días un concierto de más de dos horas y media es muy fuerte, pues los cantantes tienen una doble función: hacer los coros y los solos. El coro desgasta más que el solo, porque puede durar hasta diez minutos. Eso lastima mucho al cantante, más si es diario. Sin embargo, la mujer tiene una tesitura diferente al hombre y lo que para ella es mucho más cómodo, para el hombre resulta agudo.
«Los coros de Van Van se reparten en diferentes voces: la voz más aguda es la que hace Mayito —el cantante más importante. Él se me lastimaba mucho con los coros, pero a Yeni le quedan comodísimos. Ese fue el primer motivo.
«El segundo fue aquel team Cuba, donde José Luis Cortés la sacó a cantar y me dije: “Esta chiquita canta muy bien”. Yo sí sabía lo que ella cantaba. Cuando entró en la orquesta muchos cuestionaron su presencia, y yo contestaba: “Dejen que la gente la empiece a oír bien, tranquilos...”.
«En la historia de la música cubana no ha habido muchas mujeres soneras. Por lo general, la mujer en Cuba se va por la cancionística: el bolero, las baladas. Ha habido excepciones: Omara Portuondo, Elena Burke y algunas otras figuras.
«Pero no ha habido tantas soneras que se inspiren y posean esa capacidad como los hombres, porque las palabras son otras. A ellos les es fácil decir: “Mulatona, qué rica tú estas”. Eso dicho por una mujer es más difícil, ella tiene que improvisar de otra manera. Y creo que Yeni lo hace muy bien.
«Lo otro fue sustituir a Pedrito Calvo, que en su última etapa, más que una voz era una imagen muy fuerte, y cubrirla no iba a ser fácil. Si yo ponía al Lele solo, lo iban a comparar con Pedrito, y me lo hubieran asesinado. Quien cogió los palos fue Yeni.
«Lo hice a propósito. Sabía que iban a hablar de la mujer y a él lo dejarían tranquilo. Esa fue la estrategia que usé y funcionó. Poco a poco Yeni convenció a la gente y con el Lele nadie se metió. Él, aunque no tiene las mismas posibilidades vocales de Mayito, posee gracia y carisma».
El son está en peligro
—¿Cómo valora el estado actual de la música popular cubana?
—Considero que no se está viendo un relevo serio en la música popular cubana que asegure su futuro. No se palpa por ningún lado. Unos emigran, otros se pasan tiempo actuando fuera de Cuba y pierden el vínculo con su público.
«Existen muchos problemas. Uno de ellos es que los músicos no ganan un salario. O sea, la orquesta puede estar parada por X razones y no estamos ganando nada.
«También funciona la ley de oferta y demanda. Yo pido, y si tú me quieres pagar, perfecto. O no me quieres pagar y no me muevo, o acepto tus condiciones. A mí me han hablado de músicos que trabajan por la merienda. Estamos en una situación bastante crítica.
«Por eso, lo que están haciendo algunos es moviéndose un tiempo para Cancún, Veracruz, Mérida... Eso es malo para la música cubana, porque la gente trata de buscar contratos largos, no de unas semanitas. Hay quienes llevan casi dos años lejos. Vienen, cambian el pasaporte, la visa y se van. Grupos que llegan con empuje, uno ve que desaparecen del panorama. Y no es que hayan abandonado el país, sino que trabajan afuera para poder mantenerse.
«Si están aquí, a veces se pasan hasta tres meses sin actuar. Nadie los llama. No hay demanda. Hemos hecho un trabajo para defender agrupaciones que tienen valor, y las incluimos en las presentaciones de las grandes orquestas, que son, en definitiva, las que garantizan el público.
«Productores de discos, músicos y cantantes estamos formando una comisión con la UNEAC para elaborar un documento con todas estas preocupaciones.
«Hemos planteado que músicos de orquestas de segunda categoría tengan un salario, para asegurar que permanezcan y creen cosas nuevas. Si seguimos así, la misma crisis que se dio en los 60 puede volver ahora. A muchos no les va a gustar lo nuestro y sí lo foráneo».
—¿Qué ha sucedido con los lugares donde se presentaban las orquestas de música popular?
—Prácticamente no existen, aunque la gente los pide. El espectáculo es el del bailador y la orquesta. Se necesita de ese contacto cercano.
«Ahora están El Capri y la Macumba, que se llenan. Y la Tropical, que la han cogido para música rock. Yo digo: “Ese es el salón Benny Moré, de música popular, déjenlo para eso”. Hay otros espacios más adecuados para que la gente escuche rock y rap. Desvirtuaron lo que es la Tropical.
«También están las Casas de la Música que pertenecen a la EGREM. Pero hay una cosa: es complicado que la gente tenga que pagar una entrada en 25 CUC. Ustedes saben lo que significa esa cifra para un cubano. Y otros espacios donde podrían trabajar grupos pequeños los están utilizando con humoristas y música grabada, porque sale más barato.
«Es una situación peligrosa, porque cuando se den cuenta se habrán perdido muchos sitios. La juventud no tiene dónde bailar. Va a un teatro un día, pero también quiere otras opciones. Muchos van a tomar ron al Malecón y eso no es sano. Debe haber lugares asequibles a la población».
La familia, la vida, los sueños
—¿Ha podido incursionar en otras manifestaciones del arte?
—No, aunque me gusta pintar y escribir. Una vez, hablando con Miguel Barnet, me comentaba: «Yo escribo un libro, pero no tengo capacidad para hacer historias en tres minutos y sintetizarlas. Y tú lo haces en una canción». Eso es verdad, pero me hubiese gustado escribir un libro. Quizá esté a tiempo de hacerlo, porque estoy en una fase en la que no toco todos los días con la orquesta.
—¿Está casado actualmente?
—Si, con la mamá de mi hija más chiquita, que es mucho menor que yo. Llevamos casi 20 años de matrimonio y ha sido el que más ha durado.
«Me considero una persona estable. No digo que sea un hombre modelo ni mucho menos, he hecho horrores, pero uno no se arrepiente. La vida te va llevando por aquí y por allá. Si rectificas a tiempo, lo logras».
—¿Cuánto ha afectado el trabajo al Formell esposo y padre?
—Soy un padre muy complicado. El músico a veces tiene que desatender a la familia y esta pasa a un segundo plano. Eso no es bueno. He tenido muchos problemas, sobre todo con los hijos, de malos comportamientos, de no entendernos...
«Un día lo resolvimos, aunque el saldo es negativo, porque en los momentos en que el niño necesitaba que estuviera, no estaba. O estaba, pero en otra cosa. Y eso pesa cuando uno va cumpliendo más años y se da cuenta de los errores que cometió.
«Por suerte, al final todos mis hijos me adoran y han perdonado mis errores. El mayor, Juan Carlos, tiene 43 años. Toca guitarra y vive en Nueva York. Ha estado nominado dos veces para los Grammys. Samuel tiene 40 años. La tercera se llama Elizabeth, tiene 39 y trabaja conmigo.
«Le sigue Vanesa, con 30, que también canta. Y Paloma, la última, estudia piano y tiene 18. Tengo tres nietos. En fin, no creo que haya sido un mal padre en sentido general, pero no ha sido fácil, y pienso que eso les pasa a casi todos los artistas».

viernes, 18 de enero de 2008

Recordando a Los Zafiros

Los Zafiros en la antigua Union Sovietica
De Los Miquis

miércoles, 9 de enero de 2008

Entrevista al ex diputado Silvio Rodriquez

“A partir del 24 de febrero no seré más diputado al parlamento cubano y no es que me separe de la Patria, pero uno siente que, de alguna forma, ha dejado de estar más cerca: hay cosas ambivalentes”

“He tenido que jugar un papel y fue algo que me pidió el país y yo respeto mucho mi Patria y la Revolución y no me atreví a decir que no porque me parecía que era una falta, y acepté un poco a regañadientes: no me veía como diputado, pero fue necesario y di el paso al frente”.

jueves, 3 de enero de 2008

Cuba al pairo: Aurelio de la Vega

Aurelio de la Vega, nuestro único compositor "dodecafónico".

Musicos cubanos

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